22 ago. 2012

Estamos en temporada de huracanes
Escrito por María Teresa Villaverde Trujillo    Martes, 21 de Agosto de 2012 08:44   PDFImprimirE-mail


Los nombres de los Huracanes
Dicen los estudiosos de estos nada gratos fenómenos atmosféricos que no hay que fijar extremadamente la atención en el punto de entrada a tierra, pues debemos recordar que el huracán no es un punto, sino un sistema grande donde “los vientos huracanados pueden cubrir hasta un radio de 85 kilómetros desde su centro..”
Cuando un ciclón se convierte en tormenta tropical, este recibe un nombre predeterminado. Las listas -con 21 nombres- son reutilizadas cada seis años, suprimiéndose de las mismas los nombres de aquellos que han sido  muy destructivos o los que por una u otra razón se recuerdan por sus fatales consecuencias. Son entonces sustituidos por otros nombres que inician con la misma letra. Los nombres suprimidos se mantienen en los registros históricos.
Inicio de la Historia del Nombre de los HuracanesEl primer meteorólogo que utilizó un nombre propio para referirse a un huracán fue un  australiano llamado Clement Lindley Wragge (1852-1922) quien en sus partes de predicción ya nombraba de forma regular a los ciclones tropicales y sistemas de bajas presiones que afectaban a Australia a mediados de los años 90 del siglo XIX. Primero usó letras del alfabeto griego, después nombres de personajes mitológicos, más tarde nombres de mujeres y, se dice que, finalmente usaba nombres de políticos que no eran de su simpatía; pero nunca tomó nombres de personas que apoyaban la naciente oficina meteorológica australiana.
Wragge ascendía diariamente la montaña –de junio a octubre- usualmente a las 5 de la mañana para allí en el Ben Nevis medir la temperatura del día, anotar curiosamente todos los detalles del tiempo y despues realizar el reporte en sus rutinarias paginas meteorológicas.
Clement L. Wragge fue el fundador del Observatorio Ben Nevis, en Escocia –hoy en ruina-  observatorio que operó permanentemente desde 1883 hasta 1904 a pesar de  la niebla presente en la cima de la montaña casi en el 80% del tiempo.
Listas Internacionales de NombresEn 1950 un Comité Internacional decidió que las tormentas tropicales deberían tomar solo nombres de mujeres ordenados alfabéticamente y también que las tormentas tropicales del Océano Atlántico norte se identificarían utilizando el alfabeto fonético. En 1953, el Departamento Meteorológico de  los EEUU decidió aceptar dichas listas internacionales pero siempre con nombres femeninos.  La práctica de usar únicamente nombres de mujeres terminó en 1978 cuando se incluyó nombres de mujeres y de hombres en las listas de tormentas para el Pacífico Norte Oriental. En 1979 la Organización Meteorológica Mundial y el Servicio Meteorológico de Estados Unidos -National Weather Service- incorporaron nombres alternos de hombres y mujeres.
    
Actualmente los nombres se eligen en reuniones internacionales convocadas por la (MOM) Organización Meteorológica Mundial y se conserva el proceso de género. Se omiten las letras Q, U, X, Y y Z debido a la escasez de nombres que inician con dichas letras.
Podemos recordar por ejemplo la estación de ciclones tropicales en la cuenca del Atlántico del 2005, porque fue una de las más intensas en, intensidad, número y en los daños causados. Más de 21 perturbaciones y superó los nombres previamente asignadas para ese año,  desde Arlene a Wilma, pasando por los terribles y devastadores Dennis, Rita, Katrina y Stan.
Seis ciclones tropicales tuvieron que ser nombrados usando las primeras letras del alfabeto griego: Alpha, Beta, Gamma, Delta, Epsilon y Zeta.
Movimiento atmosférico,  observe sus ráfagasLa Administración Nacional Oceánica y Atmósferica (NOAA) indica anualmente al inicio de cada temporada ciclónica la posible formación de cuantos posibles tormentas azotara  la cuenca del Atlántico y la posibilidad de cuantas se convertiran en huracanes.
Un sistema tropical recibe un nombre cuando supera los 62 km/h  (39 kph).

Se convierte en huracán cuando sus vientos sobrepasan los 119 km/h  (74 kph).

Alcanza categoría de huracán mayor cuando excede los 178 km/h  (111 mph).
¿Les gustaría saber cómo funciona las ráfagas del huracán según aumenta en categoría?  Entonces haga clic en el siguiente "enlace" publicado durante la temporada ciclónica del 2006. Esperar que cargue y hacer clic en play animation.
<http://www.npr.org/news/specials/hurricane/ap/>  <http://www.npr.org/news/specials/hurricane/ap/>http://www.npr.org/news/specials/hurricane/ap/

Esta animación muestra los
mayores desastres causados por las ráfagas de un huracán según aumenta en
categoría de
acuerdo a la
escala
Saffir-Simpson.
Estructura de un HuracánEn la densa pared de nubes que rodea el ojo se localizan los vientos más fuertes del huracán. Las partes principales de un huracán son las bandas nubosas en forma de espiral alrededor de su centro. El ojo es un sector de bastante calma, poca nubosidad y, aproximadamente de 30 a 65km de diámetro. La pared del ojo está compuesta de nubes densas; en esta región se localizan los vientos más intensos del huracán.
“…La tarea de analizar, registrar y estudiar a los
ciclones tropicales pasados, presentes y futuros
con nombres de personas, santos, plantas, etc.,
ha sido y será de gran ayuda tanto
para ingenieros, historiadores, e incluso para
los propios predictores  y público en general…”
asegura el meteorólogo Francisco Martín León.
Es un vendaval de enorme fuerza, originado generalmente en la costa de África, desarrollándose en zonas tropicales, el cual según avanza gira en grandes círculos con vientos en forma de espiral.
El mismo fenó0meno se denomina huracán en el Atlántico Occidental y el Pacífico Oriental, tifón en el Pacífico Occidental y... Ciclón en el Océano Índico y en el Pacífico Sur.
Los huracanes ocurren en todas las áreas oceánicas tropicales excepto el Atlántico Sur y el Pacífico Sur.
Primer pronóstico de un ciclón en Cuba.Este observatorio comenzó a edificarse a fines del siglo XVII por el ilustre obispo Diego Evelino de Compostela. Situado en la calle de Compostela, desde la calle Luz hasta la de Acosta, y por el fondo hasta la calle Picota.
La historia señala que el primer aviso y que a la vez constituyó el primer pronóstico de la trayectoria de un ciclón en la historia de la meteorología y emitido referente a un ciclón tropical en el Caribe se publicó en Cuba el 11 de septiembre de 1875, alertando a los habitantes de la ciudad y a los navegantes que se dirigían al Océano Atlántico o el Golfo de México del paso de un posible huracán; documento conservado en la Historia de la Meteorología.

El autor de esa relevante información fue un sacerdote catalán de la Compañía de Jesús, el Padre Benito Viñes Martorelli, que había llegado a La Habana cinco años antes para hacerse cargo del Observatorio del Real Colegio de Belén; más tarde el centro meteorológico, geomagnético, sísmico y astronómico más importante durante la segunda mitad del siglo XIX.  El sacerdote jesuita –a quien el pueblo apodó Padre Huracán- solo llevaba unos meses en su nuevo cargo cuando un devastador huracán azotó la Isla y ocasionó la muerte de más de setecientas personas en la provincia de Matanzas. Quizás tal desastre haya motivado al científico a estudiar la naturaleza de los fenómenos atmosféricos en el Caribe, hasta entonces no estudiados.
En diciembre 6, 1882, el R. P. Viñes y tres de sus auxiliares efectuaron la observación del tránsito de Venus, constituyendo ese el primer estudio de tales fenómenos realizado en Cuba.
Y dice el Padre Viñes el 18 de julio 1886, el sacerdote apodado el “Apóstol de la Ciencia”:
“…Por mi parte, solo ansío servir a todos lo
mejor que me sea posible, según me lo permitan mis débiles fuerzas y los medios de que disponga; ni deseo otra recompensa, después de la que de Dios espero, que el ser útil a mis hermanos y contribuir en algún modo a los adelantos de la Ciencia y al bien de la humanidad…”  
Consagrado a la Ciencia tanto como se consagró a Dios, falleció el 25 julio, 1893.
Para conocer más de la obra científica del Padre Viñes en el Observatorio del Colegio Belén, favor entrar el siguiente enlace:
http://www.palabranueva.net/contens/03/0001010.htm
El término ciclónEl término ciclón proviene del griego kyklos, que significa algo así como la cola de una serpiente que se enrosca. La palabra ciclón fue usada por primera vez alrededor del año 1840; pero propuesta para su uso en 1859 por el inglés Henry Piddington, presidente de la Corte Marina de Calcuta, en la India.
Es interesante notar que en el hemisferio sur los “ciclones” giran en el mismo sentido que las manecillas de un reloj. Sin embargo en el hemisferio norte los vientos giran en dirección contraria.

Técnica de
radiosondas
Cuando el ciclón de octubre de 1944 se hizo sentir en la isla de Cuba, ya los habaneros habían recibido la noticia del primer lanzamiento de la técnica de radiosondas en el Observatorio Nacional, en Casablanca, La Habana, que tuvo lugar a las 10:00 hr (local) el 8 de septiembre de 1944. El contexto histórico creado por la Segunda Guerra Mundial influyó decisivamente en el proceso de introducción de la técnica de radiosondas. El primer experto cubano en radiosondeos atmosféricos fue el ingeniero Luis Larragoiti Alonso, quien a lo largo de su vida ocupó diferentes responsabilidades en el Servicio Meteorológico, entre ellas la de Director del Observatorio Nacional.

Así que el huracán de octubre de 1944 fue el primer fenómeno atmosférico para cuyo pronóstico se usaron datos aerológicos procedentes de radiosondas lanzadas desde el Observatorio Nacional.  

Cuba fue el segundo país latinoamericano – después de México - en disponer de este novedoso sistema de investigación.
Origen de la palabra "huracán"Huracán es un término típicamente antillano. Una contribución de la cultura originaria del Caribe y de Cuba al mundo y a la Meteorología en particular. Sus habitantes taínos gritaban “huracán” para designar cualquier “fenómeno de viento y lluvia”.  Así lo hizo notar el fraile Bartolomé de Las Casas, sin saber que tal palabra llegaría atemorizar a todas las sucesivas generaciones; desde aquella época hasta los nuestros días actuales.
He aquí varias definiciones de la susodicha palabra que tanto atemoriza no solo a la población del Caribe sino también a los Estados de la costa Este de Estados Unidos, desde el sur hasta el extremo norte:
·La palabra huracán es de origen taíno y quiere decir “Centro del Viento” (Hura = viento, Can = centro)...
·La palabra huracán es de origen indígena nombre que daban los nativos de las islas del Caribe a un dios o fenómeno ...
·Hurakan, el Hacedor, Corazón del Cielo, en la historia de la creación Maya, es el origen de la palabra huracán. El Huracán se reconoce como un Creador porque como resultado de su fuerza destructiva se creó la tierra de las aguas desplazadas que no fueron diseñadas y construidas para resistir las fuerzas producidas…
·La palabra huracán es de origen arauaco, directamente relacionada con la lengua que utilizaban nuestros primitivos pobladores…

·Huracán es un viento tropical de gran velocidad (118 Km. / hora)...
·Huracán, fenómeno que se traslada girando con extremada velocidad...
·Juracán era el nombre de una deidad aborigen asociada a las tormentas, que data incluso desde mucho antes de la llegada de los europeos al archipiélago…
Pero es muy importante notar que en muchas fuentes oficiales tal como lo es en la Real Academia Española la palabra Huracán proviene del vocabulario “taíno”.
El historiador Pedro Martir de Angleria, de origen italiano muestra en una de sus obras sobre el Descubrimiento de América que los nativos de La Española  -hoy Haiti y República Dominicana- llamaban Huracán a las tormentas.
El Profesor en Ciencias Luis Enrique Ramos, de la Asociación Meteorológica de Cuba, define la diferencia entre las palabras ciclón y huracán diciéndonos que: “…un organismo con vientos giratorios cuya velocidad no es todavía de 120 kilómetros por hora, es ya un ciclón tropical, pero cuando sobrepasa ese límite se convierte en huracán…”
Octubre, mes de los ciclones en el CaribeCiclón tropical es un término meteorológico para definir un centro de baja presión el cual produce fuertes vientos y abundante lluvia.  Dependiendo de su fuerza y localización, un ciclón tropical puede llamarse: depresión tropical, tormenta tropical, huracán, tifón o simplemente ciclón.  Es importancia los relatos y crónicas de los historiadores que han fijado los principales detalles y características de cada ciclón. A nivel mundial, los picos de actividad ciclónica tienen lugar hacia finales de verano, cuando la temperatura del agua es mayor. Sin embargo, cada región particular tiene su propio patrón de temporada como pudiéramos decir Cuba y el mes de octubre.
Acá está la cronología sobre el paso de ciclones, aunque tomado solamente como nota curiosa los que han azotado la isla mayormente durante el mes de octubre.

 La “Tormenta de San Rafael” -24 de octubre de 1692- fue la primera que azotó La Habana en el mes de octubre. Pero continuó después la “Tormenta de Santa Teresa” 15 de octubre de 1768 la cual derribó 70 varas de la muralla Sur y llevó varios buques a varar a la misma Plaza de Atarés. La “Tormenta de San Francisco” que azotó el 29 de octubre de 1792 y cuando terminó de cruzar dejó un bergantín varado en la falda de Atarés, a 100 metros de la costa.  El 26 de octubre de 1810 se sintió la “Tormenta de la Escarcha Salitrosa”. Llovió durante 12 días. Se perdieron 70 buques; y el mar pasó 8 varas sobre las astas de las banderas de las fortalezas de La Habana.
La “Tormenta de San Francisco de Asís”  -el 5 de octubre de 1844- dejó un saldo terrible en La Habana: 100 muertos, incontables heridos, 2,546 casas derrumbadas y 13 buques mercantes se fueron a pique. Dos años más tarde, el 11 de octubre, La Habana sufria hasta entonces la más terrible de las tormentas la de “San Francisco de Borja” aunque sus vientos huracanados se sintieron hasta las proximidades de las provincias orientales clasificándosele dentro de los contados casos de huracanes con vientos superiores a los 250 kilómetros por hora. Se cataloga este ciclón en la capital sólo comparable a los posteriores huracanes de 1926 y 1944.
Otros ciclones azotando en el mes de octubre a la isla de Cuba fueron el de 1876; el de 1882; de 1906 y el de 1909.  Además en 1910 se sintió el muy intenso que se conoce con el nombre de el “Ciclón de los Cinco días” causando cuantiosos daños en el extremo más occidental del país entre el 14 y el 18 de octubre. Otro huracán sin precedentes con inusual fuerza sobre la parte más oeste de Pinar del Río fue el ciclón que arremetió el 19 de octubre de 1924. Y el que se conoce como uno de la trilogía de los más grandes que han azotado la isla de Cuba el del 20 de octubre de 1926.
..y el que yo recuerdo de mi niñez, el del 18 de octubre de 1944.
Otros más: 12 de octubre de 1945; 5 de octubre de 1948; 16 de octubre de 1950; 24 de octubre de 1952; 17 de octubre de 1996; 13 de octubre de 1999, etc.
Punto aparte he dejado el del 4 de octubre de 1963, el ciclón Flora que se movió por toda la región extrema de Cuba, haciendo un lazo sobre las provincias de Oriente y Camagüey. Las lluvias asociadas al ciclón causaron inundaciones nunca antes vistas y provocaron alrededor de 2000 inocentes muertes.
En aquellos momentos muchos de los que estábamos en espera de abandonar el país hacia el exilio pensábamos que la desvastación agrícola y el desamparo en que había quedado la población ocasionados por “Flora” originaria el desplome del gobierno socialista, …lo cual desdichadamente no sucedió.
Actualizado ( Martes, 21 de Agosto de 2012 10:25 )

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