19 dic. 2012



La situación se tornaba cada vez mas hostil hacia la Iglesia Católica.
Expulsión de religiosos de Cuba
Por: Maria Teresa Villaverde Trujillo


                   Vapor Marqués de Comillas

En enero de 1959 habían casi 250 escuelas religiosa en Cuba.
Ni la intervención del mítico prelado oriental Enrique Perez Serantes fue
suficiente para obtener algún respeto de parte de los líderes revolucionarios.

En el farisaico discurso del 2 de enero de 1959, el máximo líder de la revolución invitó a Monseñor Perez Serantes aparecer juntos en el balcón del Ayuntamiento de la ciudad de Santiago de Cuba. Justo enfrente esta situada la Catedral Católica la que abrió sus puertas esa noche para que el orador pudiera ver el sagrario en todo momento. ¡Cuánta hipocresía recibía la Consagrada Comunión!

En noviembre del mismo año se efectuó en La Habana el Congreso Católico Nacional reuniendo en la ciudad-capital a mas de un millón de personas quienes protestaron a su vez por el matiz prosovietico que estaba tomando la revolución. Esa demostración posiblemente retrasó los planes del gobierno de establecer un apátrida sistema en la isla. Pero ya en 1961 la aversión hacia la jerarquía católica era evidente. Fundo el partido comunista en Cuba en1965. Canceló la celebración de las Navidades en 1969.
En la Constitución de 1976 se leía que Cuba era oficialmente un estado ateo.

Es imposible olvidar lo sucedido en mayo de 1961. El gobierno socialista cubano expulsaba a sacerdotes y monjas del territorio unos hacia Florida, Estados Unidos y otros hacia Canadá. Pero el grupo que más llamó la atención fue el de 137 sacerdotes y monjas destinados a embarcar sin previo aviso en el vapor Marqués de Comillas, de la Cía. Transatlántica Española, anclado en los muelles de La Habana con destino al puerto de A Coruña, España.

El gobierno se había apropiado de todas las escuelas religiosas y ordenaba al magisterio a instruir a su alumnado en los fundamentos de la revolución socialista.

El 25 de junio, el mismo grupo religioso que en su mayoría ellos impartían clases en las diferentes escuelas cubanas auspiciadas por la Iglesia católica y que el nuevo régimen revolucionario-socialista había obligado a salir de Cuba, arribaba a la provincia gallega, en España. 

En el muelle de A Coruña fueron a recibir a los expulsados de Cuba: miembros de la Cruz Roja española y numeroso público que les esperaban en la zona de desembarco y le tributaron un cálido recibimiento. Aunque por muy cálido, no menos doloroso.

Entre las personalidades que habían acudido se encontraba el Abad de la Colegiata y preciado dominico de Su Santidad Monseñor D. Santiago Fernández Sánchez quien acompañado del General Matías Gallego, presidente de la Cruz Roja española.  El doctor Cereijo Santamaría, y otras autoridades subieron a bordo del Marqués de Comillas constituyendo un momento de gran emoción para los religiosos y para las personas que se agolpaban en torno a ellos para tributarles una cariñosa acogida.

Junio 25, 2012
ashiningworld@cox.net

No hay comentarios:

Páginas