24 feb. 2014

LA PROTESTA ES UN DERECHO Y NO UN DELITO




 Por Hirám Gonzalez      


En la hermana república de Venezuela se está librando  una lucha heroica para impedir que  el modelo comunista cubano se implante en el país  de la única forma posible que no es otra que saliendo a la calle  para ejercer   el derecho democrático de protestar  y  que debe estar acompañada  con la desobediencia civil  o no cooperación , que es un arma silenciosa ,  pero muy efectiva, para  disminuir o  destruir   la capacidad del régimen de funcionar que se facilita grandemente . porque todavía existe en el país , aunque  acosados  constantemente, una sociedad civil,  una economía privada  y medios de comunicación independientes  que desparecerán totalmente en poco tiempo si  se continua copiando el modelo totalitario cubano , experto en miseria y en represión  

        Los cubanos nunca alcanzaremos  la libertad quejándonos de nuestros dolores y atropellos, ni pidiéndole al opresor que nos libere y mucho menos con la violencia del pasado o la complacencia e indiferencia de muchos en el exilio,  que el tiempo y las comodidades  que ofrece una libertad prestada, los han convertido en apátridas o indolentes  ante los dolores patrios.

        Es necesario que los cubanos comprendan  la importancia que tiene la aplicación de la lucha cívica sin violencia y la desobediencia civil  en la batalla que libramos por rescatar la libertad y los derechos que nos robaron hace más de medio siglo  , después que han fracasado todos los intentos, violentos ,  legales y conciliatorios   de lograrlo. 

        Las demostraciones que se tornan violentas y que el régimen alienta con su represión, atemorizan a la población e impiden que se unan a  ella,   por lo tanto hay que evitarlo a toda costa, principalmente separando a todos aquellos que sospechosamente, no siguen las instrucciones recibidas  e incitan a utilizar la violencia. Además de reportar al exterior los datos personales de cada hombre o mujer, civiles  o militares que se dedican a ofender, golpear  y perseguir a los que ejercen   el derecho a protestar. 

         Reconocemos  que la lucha cívica no violenta requiere mucho control y disciplina, por lo tanto a continuación  repetiremos algunos de los consejos de  Gene Sharp  y  de otros expertos en la materia, que  la Fundación Frank  País está dando a conocer dentro de cuba:

        En  las manifestaciones no se deben usar palabras ofensivas , ni discutir con la policía , ni  con los grupos paramilitares o de respuesta rápida , y que en vez de correr  cuando traten de romper la manifestación   deben sentarse    en el suelo con los brazos cruzados  en el pecho, y que cuando  los arresten griten  su  nombre  para que los demás lo sepan y puedan  realizar gestiones para que los liberen.

        Se recomienda llevar agua y no usar ropa muy suelta, preferiblemente  t shirts  (camisetas) y las mujeres con el pelo recogido y pantalones y todo  el tiempo repitiendo el slogan aprobado  que puede ser de índole social,  político o patriótico.

        Se debe   avisar a algún corresponsal extranjero de confianza para que reporte el evento, así como mantener algunos compañeros fuera de la manifestación con cámaras y grabadoras con el mismo objetivo.

        Es muy conveniente  que marchar  con las manos atadas,  una tira negra en el brazo  o cualquier símbolo que llame la atención.

         Las protestas públicas deben estar acompañadas por una  desobediencia civil espontánea , como no asistir  a las reuniones que cita el régimen , cometer errores en tareas productivas y administrativas , desaparecer documentos y records , apagar las luces  un día especifico , quedarse en la casa con cualquier excusa  para no  ir al trabajo , pararse en cualquier cola y protestar por la falta de alimentos ,  ir  a una parada  de guagua  y no tomar ninguna ,  tocar cazuelas  , tirar volantes , popularizar canciones protestas, hacer velorios ficticios  donde el difunto sea la libertad , utilizar los servicios religiosos en las iglesias como una oportunidad para denunciar los atropellos  del régimen . Es decir anular o entorpecer la habilidad  del régimen a gobernar.

        Para ayudar en ese empeño, las organizaciones del exilio  deben  hacer una campana campaña vigorosa  para que los exiliados no hagan viajes turísticos a Cuba y  reduzcan sus remesas a lo más imprescindible   

        Si tomamos ese camino con decisión y constancia el régimen se desplomara, pero si la oposición democrática continua confiando en la comunidad internacional y en la creencia de que el régimen aceptara voluntariamente abandonar el poder , o por reformas  constitucionales que nunca se plasmaran  , estamos perdiendo el tiempo y dando la impresión al mundo libre de que los cubanos aceptamos con resignación y silencio  vivir encadenados y  llegaran  a la conclusión de  que si el pueblo cubano no protesta ; porque  lo harán ellos por nosotros.



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