16 jul. 2012

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Ana Cecilia, Obama, CubaPak y la “ayuda humanitaria”
 por Esteban Casañas Lostal.
Cuando se leen noticias relacionadas con Cuba, estamos obligados a detenernos en su interpretación. Más aún, cuando ellas se encuentran vinculadas a supuestos “gestos humanitarios” como el referente al reciente viaje del barquito “Ana Cecilia” a la isla.
Después de medio siglo de ruptura comercial y embargo impuesto al régimen por parte del gobierno norteamericano. Embargo en el que se ahorran explicaciones sobre las causas que lo provocaron, la partida de un “barquito” transportando “supuestamente” ayuda humanitaria, no deja de ser considerado un verdadero boomerang noticioso.


La nave “Ana Cecilia” (de pequeño porte) e insignificante tonelaje para aliviar en algo las penurias sufridas por ese pueblo desde el mismo año 1959, pertenece a la compañía armadora “International Port Corporation” con sede en Miami. De acuerdo a las informaciones ofrecidas por las agencias informativas y encargadas en “resaltar” este evento de importantísimo significado, si se quiere histórico, insisten en hacernos consumir la idea de tratarse exclusivamente de una transportación de carácter humanitario y que en lo sucesivo, esa será la conducta trazada por la mencionada compañía naviera. Mencionan entre otras cosas el envío de “colchones” y otros cargamentos pertenecientes a organizaciones religiosas que ayudan al pueblo cubano.

¡Hablemos en plata! International Port Corporation no va a mover uno de sus pequeños buques por amor al arte, poco importa si se trata de mercancías enviadas por el Papa. Existen gastos del Armador, fletes, consumo de combustible, costo de Prácticos, puerto, etc. Si así fuera, bueno, deberíamos proponer al presidente o propietario de esa compañía para uno de los premios Nobel. ¡No Jodan! Estamos hablando de un “business” y los capitalistas son fieras en estos temas. O sea, podemos descartar de calle la buena fe y sentimientos de solidaridad humana de esos personajes, aunque, pudieran existir, no lo dudo, sinceramente, yo no lo creo. Me inclinaría en proponer una profunda investigación sobre esos personajes y lo haría sabiendo la existencia de un buen equipo de gente nuestra que, desde esa orilla, están haciendo cabeza de playa a favor del régimen cubano.


Aquí no termina la tomadura de pelos, menciona la noticia (ayuda humanitaria), los envíos serán recibidos por los cubanos a través de la agencia “CubaPak”, y bueno, ¿los cubanos no saben que esa agencia es un “monopolio castrista que lucra con el dolor de los cubanos”? Muy edulcorada la noticia y propia para el consumo de este continente, ¡se va rompiendo el embargo o bloqueo!, gritarán victoriosos los zurdos pensantes enemigos de los yanquis, pero amigos no son del pueblo cubano tampoco, siguen lucrando con su dolor.
¿Y Obama? ¡Muy bien! El presidente norteamericano más complaciente con una tiranía que haya existido en el país “más democrático del mundo”. Evidentemente nos encontramos ante un evento de carácter político que nada tiene que ver con el bienestar del pueblo cubano. Esa supuesta ayuda humanitaria la tendrán que continuar pagando los cubanos del exilio, poco importa si se transportan por avión o barco. Por supuesto y era de esperar, Ileana Ros-Lehtinen, un poco más inteligente que miles de los nuestros, saltó a la palestra pública y demandó una investigación sobre esta oscura y clara operación de complicidad del gobierno de Obama con una longeva tiranía. Subliminalmente se le culpa de los males que puedan sufrir los cubanos por su verticalidad e intransigencia, se omite de paso al verdadero autor de todas esas desgracias. En fin, Ana Cecilia llegó a La Habana medio siglo después de implantado el embargo gracias a Obama. El intercambio cultural en una sola dirección existe gracias a él, la “International Port Corporation” no pertenece a la Cruz Roja Internacional ni trabaja para las Naciones Unidas y CubaPak es un apéndice del régimen cubano operada por los servicios de inteligencia de su país. Todos lucran con el dolor del pueblo cubano y a ninguno les importa la caída de ese gobierno o, que se produzca un cambio en la isla. De ser así, se pierden muchos billetes. El pueblo es mierda.


Esteban Casañas Lostal.
Montreal..Canadá.
2012-07-14
  
Y si tenéis por rey a un déspota, deberéis destronarlo, pero comprobad que el trono que erigiera en vuestro interior ha sido antes destruido.
Jalil Gibrán.

Otros trabajos pueden encontrarse en las sig. direcciones:

 

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