17 oct. 2012

ADOCTRINAMIENTO EN LAS ESCUELAS



Por José M. Izquierdo



Un amigo, (no estoy autorizado a decir su nombre), se interesó en orientar a su joven hija en temas políticos, y le pidió que se inscribiera en el registro de electores, para que así pudiera ejercer su derecho al voto en las próximas elecciones. Pero mi amigo, se llevó una inesperada sorpresa: En la escuela, hábiles profesores ya habían hecho ese trabajo por él, su hija ya estaba “orientada” sobre política doméstica y convencida además, por cual candidato debía votar en las próximas elecciones.

La joven, ante la demora de sus confiados padres y poco orientada sobre los temas que ella debe conocer a su edad, recibió consejos (adoctrinamiento) de sus profesores, sobre política e ideología partidista: Esto le sucede a muchos padres, al considerar a sus hijos demasiado jóvenes para interesarse por la política, o le restan importancia a esta tan importante tarea, dejando que profesores y amistades lo hagan por ellos.

Los profesores, no enseñan a sus alumnos formas y técnicas de razonamientos y análisis, para que los jóvenes aprendan a elegir lo mejor para ellos de acuerdo a sus intereses y formación. Los profesores inculcan en sus alumnos, sus ideas y preferencias políticas, que responden a una agenda política clara y definida, presionando a los jóvenes alumnos a ejercer el voto por el candidato que ellos consideran “mejor”.

Estamos ante un trabajo de adoctrinamiento y formación política-ideológica, de nuestros profesores públicos. Esto es exactamente un ejemplo de la forma de adoctrinamiento que se aplica en los regímenes totalitarios como Cuba. Esto es un ejemplo de como se aprovecha la influencia que ejercen los profesores sobre los jóvenes alumnos en nuestras escuelas públicas y universidades. Inculcan a nuestros jóvenes a separarse de Dios, a desobedecer a sus padres y tutores cultivando en sus mentes inexpertas, “avanzadas” ideas y teorías de libertades, democracia, sexo y conductas morales, diferentes a las ideas y tradiciones de sus familias. Inculcan a los jóvenes sus preferencias políticas e ideológicas, para lo cual no tienen ningún derecho. Esto es sencillamente inadmisible.

Si alguien quiere negar a Dios, que lo haga, es su derecho. Los que consideran que Dios debe estar fuera de las aulas, tienen el derecho de pensar así. Los que quieran ser liberales o conservadores, pueden hacerlo. Estamos en un país libre. Pero es también nuestro derecho, exigir que nuestros hijos no estén expuestos a influencias políticas, religiosas y morales en las escuelas, diferentes a nuestras tradiciones de conducta moral y a nuestras creencias religiosas e ideológicas. Para eso, tenemos que exigir, que nuestros hijos en nuestras escuelas, estén libres de cualquier forma de adoctrinamiento.



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